WASHINGTON (Sputnik) — Una denuncia de abusos físicos contra cuatro mujeres provocó el 7 de mayo una renuncia fulminante del fiscal general del estado de Nueva York, Eric Schneiderman.Schneiderman, de 63 años, una de los políticos demócratas más comprometidos con el movimiento #MeToo contra los abusos sexuales, dimitió apenas tres horas después de que la revista The New Yorker publicara los testimonios de cuatro mujeres con las que había mantenido relaciones y a las que supuestamente ” había golpeado en repetidas ocasiones, muchas veces después de beber, frecuentemente en la cama y nunca con su consentimiento”.

El artículo identifica a dos de las cuatro víctimas de los abusos, mientras que las otras dos denunciantes optaron por el anonimato por miedo a las represalias.

Schneiderman reconoció haber “practicado en la privacidad de las relaciones íntimas juegos de rol y otras actividades sexuales consentidas”, pero afirmó que jamás había agredido a nadie ni había practicado nunca sexo no consentido, “una línea que no cruzaría”.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, le pidió sin embargo que dimitiera y exigió una “investigación inmediata”.