Un equipo de la Universidad de Rutgers ha ideado un nuevo método innovador para detectar pequeños tumores cancerosos. Mediante el uso de nanopartículas emisoras de luz, la técnica puede identificar con precisión y rastrear los tumores en estadio temprano meses antes de que crezcan lo suficiente como para ser detectables mediante los métodos de imagen convencionales.

Una de las principales desventajas de las tecnologías actuales de diagnóstico del cáncer es que un tumor a menudo puede crecer hasta un tamaño perjudicial en el momento en que los métodos de imagen lo detectan. Detectar un cáncer cuando se metastatiza también puede ser complicado ya que los médicos generalmente no sabrán que la enfermedad se ha propagado hasta que sea demasiado tarde.

Este nuevo método de detección implica inyectar un sujeto con nanopartículas que emiten luz infrarroja de onda corta. Estas nanopartículas viajan a través del torrente sanguíneo y están diseñadas para adherirse a células cancerosas específicas. En los primeros experimentos con ratones, las partículas identificaron con precisión y rastrearon las células de cáncer de mama a medida que se diseminaban a varias otras ubicaciones en el cuerpo del animal.

“Siempre hemos tenido este sueño de que podemos rastrear la progresión del cáncer en tiempo real, y eso es lo que hemos hecho aquí”, dice el autor correspondiente del estudio Prabhas V. Moghe. “Hemos rastreado la enfermedad en sus etapas incipientes”.

La nueva tecnología de imágenes promete un tipo de seguimiento en tiempo real de las células cancerosas y los investigadores sugieren que este método se puede utilizar para detectar la mayoría de los tipos de cáncer. “Las células cancerígenas pueden alojarse en diferentes nichos del cuerpo, y la sonda sigue las células que se propagan a donde quiera que vayan”, dice el autor correspondiente, Vidya Ganapathy.

“Puede tratar los tumores de forma inteligente porque ahora conoce la dirección del cáncer”.

Tal vez lo más inspirador es la sugerencia de que esta tecnología podría estar disponible en menos de cinco años, lo que permite a los médicos una capacidad sin precedentes para atrapar y rastrear los cánceres con más eficacia que nunca.

“El talón de Aquiles del tratamiento quirúrgico para el cáncer es la presencia de micro metástasis”, explica Steven K. Libutti, director del Rutgers Cancer Institute de Nueva Jersey.

“Esto también es un problema para la planificación adecuada o la planificación del tratamiento. Las nanoprobes descritas en este documento contribuirán en gran medida a resolver estos problemas”.

El estudio fue publicado en la revista Nature Biomedical Engineering.

Fuente: Universidad de Rutgers

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